SINCRONIZADOR DE SUBTÍTULOS

Tus subtítulos. A tiempo.

Elige tu video y sus subtítulos. CueFlow ajusta los tiempos y te devuelve un SRT listo para ver.

Tus archivos se quedan en tu dispositivo
Opciones de sincronización

Sin cuenta. Sin subir tu película. Sin claves de API.

La primera vez se descarga el motor local (unos 32 MB). Después puedes sincronizar sin enviar tus archivos.

Hasta 2 GB y 4 horas por archivo. La velocidad y capacidad dependen de tu dispositivo. Para películas grandes, usa la app de escritorio. App de escritorio

CueFlow Offline

Instálalo una vez. Sincroniza sin conexión.

La app de escritorio incluye el motor de audio. Es la opción recomendada para películas grandes y uso frecuente.

CueFlow

Android

App web instalable · funciona sin conexión

Abre esta página en Chrome para Android. Instala la app y prepara el modo sin conexión una vez, con internet.

Recomendación: Android con Chrome actualizado, 4 GB de RAM o más y 100 MB libres para la app. Empieza con archivos pequeños. Para películas largas, usa escritorio. El navegador puede liberar el contenido offline si falta espacio.

Extrae el archivo completo y abre CueFlow. En Linux se necesita un escritorio gráfico y las bibliotecas del sistema indicadas en la guía.

Equipo recomendado y compatibilidad
Procesador
64 bits, 2 núcleos o más. Descarga la arquitectura de tu equipo.
Memoria RAM
4 GB como referencia; 8 GB o más para películas largas o varias apps abiertas.
Espacio libre
Reserva 1 GB para la app y archivos temporales, además de tus videos.
Gráficos e internet
No necesita GPU dedicada ni internet después de descargarla. No requiere Python ni claves de API.

Son sugerencias de uso, no mínimos de rendimiento medidos. El tiempo y la memoria necesarios dependen de la duración, el códec y tu equipo.

Guía de instalación y solución de problemas
Todas las descargas y versiones en GitHub ↗

Dos archivos. Un ajuste.

CueFlow detecta dónde hay voz y compara ese patrón con tus subtítulos. Corrige el desfase y los cambios habituales de velocidad sin traducir ni reescribir el texto.

Usa subtítulos de la misma edición de la película. Montajes diferentes, música continua o un doblaje distinto pueden necesitar ajustes manuales. Comprueba el resultado al inicio, a la mitad y al final.